viernes, 28 de noviembre de 2014

Virus, virus, virus

Nada, que me ingresan en un psiquiátrico. Ya lo voy avisando. Y es que este trimestre no levantamos cabeza. Desde que el mayor empezó el cole, no falla, cada 15 días un virus nuevo. Él, que no se ponía malo jamás, ahora es adicto al Apiretal. Además, estoy en un sinvivir, pensando que se lo va a contagiar al bebé. Total, que cuando está malo, me paso el día persiguiéndole para que no besuquee al hermanito y se lave las manos cada dos por tres antes de tocarle. El bebé ha salido duro, porque ha ido sorteando los virus que ha traído su hermano, no como sus sufridos padres, que los hemos pillado todos. Y, además, son virus anti-adultos. A mi hijo le dura la enfermedad dos días y yo tardo dos semanas en quitármela e encima. Pasa lo que pasa: que se me junta con el siguiente virus que tan generosamente mi hijo comparte con nosotros.
Eso y que no hay fin de semana que tengamos plan que se vaya al traste, ya sea ir a la sierra, a una casa rural con amigos, una comida familiar o un cumpleaños. Ahora, el fin de semana que diluvia y no hay quien salga a la calle, estamos todos súper sanos.

miércoles, 26 de noviembre de 2014

Bizcocho de chocolate



Hoy traigo una receta fácil y rica. Qué digo rica, para los golosos, riquísima.  Fijaos si estará bueno, que saqué el bizcocho del horno, me bajé a hacer unos recados con idea de sacarle fotos luego para el post y cuando regresé mi marido y mis suegros que habían aparecido de visita se habían zampado la mitad, así que me quedé sin foto bonita del bizcocho entero. Y fácil, fácil, que hago este bizcocho de chocolate con mi hijo de dos años. Preparo todos los ingredientes y él los va echando en el bol en el orden que le indico. También me ayuda a batir con las varillas. Un pequeño Arguiñano. Lo gracioso de todo esto es que a mi hijo le encanta preparar bizcochos, pero luego no se los come. Misterios de la infancia.

lunes, 24 de noviembre de 2014

“Lady Susan”, de Jane Austen

Últimamente parece que todas las novelas que leo tienen como protagonista a la anti-heroína, es decir, a la mala de la trama. Me sucedió, tal como comenté en otro post, con Las dos señoras Grenville, de Dominick Dunne, y ahora con Lady Susan, de Jane Austen. La verdad es que los malos siempre me parecen la parte más interesante de la historia, porque sin ellos no habría relato, así que no está mal cederles de vez en cuando el protagonismo absoluto.

miércoles, 19 de noviembre de 2014

¡Lo logramos juntos!: Empezar la lactancia

Con este post quiero sumarme a la iniciativa del blog Mamá&nené, que propuso que contáramos una historia sobre algún logro especial que conseguimos junto con nuestros bebés. Llevo días dándole vueltas a qué momento elegir. Con mi hijo mayor tengo muchos, claro. ¡Hemos logrado tantas cosas en estos dos años y medio! Pero al final he optado por una experiencia que viví con mi hijo pequeño y, aunque lo he comentado de pasada aquí, esta vez lo haré con mayor profundidad, porque entonces me referí a cómo dejó mi hijo el biberón, pero hoy voy a relatar cómo fue el inicio de la lactancia materna.

martes, 18 de noviembre de 2014

Handwriting tag

Tenía pendiente esta entrada desde hace semanas, cuando Krika, que siempre se acuerda de mí, me invitó desde su blog a sumarme a esta preciosa iniciativa creada por Zena, que nos permite conocernos un poco más. Nuestra letra dice mucho de nosotros y, en esta época en la que el teclado todo lo invade, me encanta esta campaña que nos pide recuperar la escritura manual. Aunque debo confesar que yo nunca he dejado de escribir a mano. Tanto por mi profesión como por mi vuelta a la Universidad, en mi bolso siempre hay cuaderno y bolígrafo. Aún así, he tenido que esforzarme en hacer mi letra legible, porque con el tiempo y las prisas se me ha ido deformando.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Día Mundial del Niño Prematuro

Hoy tenía pensado escribir sobre la novela de Jane Austen que me he leído este fin de semana, pero lo dejaré para otro día, porque al encender el ordenador, me he encontrado que el blog Y, además, mamá ha publicado un precioso post sobre el Día de los Bebés Prematuros. No tenía ni idea que la OMS y otros organismos internacionales habían instaurado que hoy, 17 de noviembre, recordásemos a esos peques que, por una razón u otra, llegan antes de tiempo. Teniendo en cuenta lo que hemos pasado este año, he aparcado a Jane Austen para sumarme a esta campaña.

viernes, 14 de noviembre de 2014

Un país que no protege a las familias

Leo hoy en abc.es una noticia que no me sorprende en absoluto, porque no cuenta nada nuevo. Porque por todos es sabido que en España la tasa de natalidad es alarmantemente baja y no ayuda la falta de prestaciones sociales ni la dificultad para conciliar la vida familiar y laboral. Sabemos que, en comparación con el resto de Europa estamos a la cola en todos estos temas. Sabemos que nuestras empresas no facilitan la flexibilidad horaria. Que en muchas oficinas es más importante que parezca que trabajas, quedándote tres horas más de lo que corresponde, a que cumplas con todas tus tareas en tus horas de trabajo y te vayas a la hora que te toca. Sabemos que los horarios laborales nada tienen que ver con los escolares. Sabemos que tenemos unos horarios irracionales porque Spain is different y, claro, necesitamos dos horas para comer, cerrar las tiendas a las nueve de la noche y que el prime time comience a las diez y media de la noche... o incluso un poco más tarde.

lunes, 10 de noviembre de 2014

“Las dos señoras Grenville”, de Dominick Dunne

Todos los pequeños ratos libres que he tenido este fin de semana, los he pasado leyendo Las dos señoras Grenville, escrita en 1985 por Dominick Dunne y que ahora recupera Libros del Asteroide, una de mis editoriales favoritas, cuyos libros ya he recomendado en algún otro post.

viernes, 7 de noviembre de 2014

Al teatro

El martes las profesoras se llevaron a los chiquitines de 2 y 3 años al teatro a ver una obra para bebés. Era su primera salida escolar y los días previos hubo mucho revuelo. Como el bebé estaba malito, mi suegra me hizo el favor de acercar al mayor al cole y volvió contando que aquello era un caos de padres, pero que los niños iban de lo más formalito, organizándose para subirse al autocar que les iba a llevar al teatro.