lunes, 25 de mayo de 2015

Hermanos: compartir habitación

Justo antes de Semana Santa, compartí esta foto en el blog para mostrar un cambio muy importante que se había producido en nuestra casa: el pequeño, a pocos días de cumplir el año, abandonó nuestro dormitorio y lo instalamos en el cuarto del mayor. Fue un cambio muy hablado y pensado, que nos afectaba a todos. Me inquietaba sobre todo la reacción del mayor, ya que no sólo iba a compartir el cuarto, sino que, además, iba a ceder su cuna al pequeño y él estrenar una cama. Temblando estaba por todos estos cambios y cómo afectarían a los niños. Siempre te aconsejan que los cambios los hagas de uno en uno, pero nosotros los hicimos todos a la vez. No pudimos (o no supimos) hacerlo de otra forma.

Pues el caso es que, en contra de lo que me esperaba, no hubo tragedia alguna. Todo lo contrario. Creo que ha sido positivo para todos. El pequeño no ha variado sus buenas costumbres de sueño y el mayor, que siempre ha dormido fatal y odiaba la cuna, resulta que ahora se va contento a dormir, adora su cama y los despertares nocturnos se han convertido en algo puntual. Por si fuera poco, los terribles celos que ha sufrido durante todo este año, han disminuido significativamente. No sé si se debe al hecho de que ahora duerman juntos, al paso del tiempo o a la propia maduración del niño, pero el caso es que ha coincidido con este gran cambio.



Beneficios de compartir dormitorio
En muchas casas no hay opción: el espacio es el que es y toca compartir dormitorio, vaya acorde con las ideas educativas de los padres o no. Pero en otras, como la mía, que los hermanos compartan cuarto es una elección. En efecto, en nuestra casa cada niño podría disponer de su propio cuarto, pero hemos decidido que compartan espacio, por lo menos de momento. ¿Por qué? Porque creemos que compartir habitación tiene una serie de beneficios en los niños:

  • Fortalece la complicidad y los lazos afectivos entre los hermanos. La experiencia de compartir cuarto favorecerá los vínculos entre ellos, ya que compartir espacio también les brinda la oportunidad de compartir experiencias y confidencias.

  • Favorece el aprendizaje en resolución de conflictos y de importantes valores. Es inevitable y debemos estar preparados para ello: la convivencia también conllevará más las peleas entre los hermanos. Con nuestra ayuda, los niños podrán aprender a gestionar los conflictos y la importancia de valores como el respeto a los demás o compartir.

  • Se sienten acompañados. En el caso de los niños pequeños es muy importante evitar el sentimiento de sentirse solo. Eso reduce miedos y el número de despertares nocturnos, ya que se sienten más seguros al estar acompañados

  • Favorece el descanso de los niños. Muchos padres temen que uno de los hermanos (generalmente el que peor duerma) despierte al otro. Sin embargo, puede suceder todo lo contrario. Este punto viene derivado del anterior: al sentirse acompañados y reducir la sensación de miedo, los niños duermen mejor. Sorprende incluso a veces que el llanto de uno de los niños (especialmente de los bebés) despierta a los padres que duermen en otro cuarto, mientras que el hermano sigue durmiendo plácidamente sin enterarse de nada.

  • Es más divertido. Para qué negarlo, los niños se pelearán más, pero también se divertirán más. Eso sí, debemos estar preparados para encontrarnos de vez en cuando con juergas nocturnas y siestas imposibles.
Cómo afrontar el cambio
Como todo cambio, siempre que se pueda es necesario preparar de antemano a los niños. En el caso del hermano mayor, es importante explicarle qué va a pasar antes de trasladar al pequeño: hablarle de las ventajas que tendrá, recordarle sus privilegios de mayor (como acostarse más tarde que el pequeño) y dejarle elegir la parte del cuarto donde estará su cama o sus juguetes. Porque también es importante que, dentro del dormitorio común, cada niño tenga su propio espacio, aunque sea pequeño, y que el otro lo respete.

Por otra parte, resulta conveniente respetar una cierta autonomía e intimidad. Compartir cuarto no significa que todo lo tengan que hacer al tiempo o compartirlo todo. Por ejemplo, deben mantener horarios independientes, acordes a sus ritmos de crecimiento. Es decir, no se puede hacer que el mayor se acueste a la misma hora que el pequeño o que se levanten al tiempo si tienen distintos horarios. Como veíamos, mantener su propio espacio dentro del cuarto les permitirá sentir que tienen su propia intimidad, un aspecto al que se renuncia en gran parte al compartir dormitorio.

Asimismo, puede ser necesario crear ciertas reglas, de acuerdo con los niños, para que la convivencia sea lo más agradable. Desde el orden y limpieza del cuarto a los tiempos de estudio y juego, en caso de que sean actividades que se realicen en la misma habitación.

Los padres, de todas formas, debemos mantener la mente abierta y saber que no tiene por qué ser una decisión definitiva. Lo que vale para la primera infancia, puede no ser válido en la adolescencia, por ejemplo. Así que es importante observarles, dialogar con ellos y tener en cuenta también sus criterios. Pero, por el momento, yo le veo más beneficios que inconvenientes.

¿Vosotras qué pensáis? ¿Compartir habitación o mejor que cada hermano tenga su propio dormitorio?


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20 comentarios:

  1. Pues me alegro mucho que los cambios hayan contribuido a mejorar la relación y la convivencia. Creo, igual que tú que compartir es fundamental. Los míos tienen habitación cada uno,pero se pasan de una a otra para estar los dos juntos,ya que puse camas nido a cada uno por eso, y de más pequeños comenzaron durmiendo juntos. El pequeño no puede estar sin su hermano mayor, para bien y para mal, no quiere ir a campamento sin él , si tarda de los torneos o donde esté ya está preguntando que por qué tarda.
    Creo que era cuestión de tiempo para tu niño mayor ,que necesitaba adaptarse a su hermano .

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    1. Yo también lo creo, que ha necesitado su tiempo. Y si lo pensamos, es normal. Es un cambio tremendo para los niños, es normal que necesiten un tiempo de adaptación.
      Me parece muy buena opción la que hiciste con tus hijos y lo de las camas nido.

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  2. Creo en lo personal, luego de haber compartido habitación con mi hermana durante muuuuchos años, que es mejor que cada niño tenga su habitación. En nuestra casa (con mi hermana y de pequeñas) era un lío 8 de 10 noches, pero era una situación completamente diferente empezando por la diferencia de edad y hasta ahora, no podemos dormir juntas jejejeje...
    Me alegro por la decisión que han tomado, de la forma como lo han hecho y que todo vaya tan bien. Un beso!

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    1. Jajaja esa es la otra cara de la experiencia. Una cosa es las ideas educativas de los padres, que quedan estupendas sobre el papel, y luego la realidad. Yo compartí con mi hermano habitación hasta los 7 años y lo recuerdo como una buena experiencia. Pero mi hermano pasó entonces a compartir cuarto con el pequeño, con el que había mucha diferencia de edad, y la verdad es que se llevaban a matar jajaja Espero que no nos pase lo mismo...

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  3. Estoy totalmente de acuerdo en que en edades tempranas compartan habitación. El pequeño se fortalece como hermano, y el mayor se crece en responsabilidad. Luego las necesidades cambian y cada hijo necesita su espacio de estudio, estar e intimidad. Muy bien dirigido y me alegro mucho del éxito con tus hijos.

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    1. Nosotros hemos creído que, por ahora, era lo mejor. A medida que pase el tiempo, nos iremos adaptando a las necesidades de los chicos: seguir juntos, separarse... Eso depende de cómo vayan.

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    2. Muchas gracias! Me alegro de que te haya gustado este post. Besos!

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  4. Hola. qué bien que no hubo ningún trauma con los cambios. es una suerte que compartan el cuarto...así aprender a compartir y a convivir. Seguimos en contacto

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    1. Uff, pues yo no las tenía todas conmigo. Pensaba que íbamos a vivir un gran drama. Pero parece que los padres a veces nos preocupamos en exceso.

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  5. En mi caso mis hijos mayores son niña y niño, y se llevan menos de dos años. Ellos durmieron juntos muy contentos hasta que con 11 años mi hija reclamó una habitación de chica. Fue un tiempo perfecto porque coincidió con pasar a mi hijo pequeño a dormir con el mayor. Se llevan 8 años. Ahora tienen 15 y 9, y les sigue gustando estar en la misma habitación.

    Una cosa importante es que cada uno tenga en su cuarto su mesa de estudio o su estantería separada. En mi caso, fue fundamental que el pequeño respetara las cosas del mayor y su zona de estudio, teniendo él a su vez su propia mesa y baldas para organizar sus juguetes a gusto.

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    1. Pues parece que en tu casa supisteis adaptaros muy bien a las diferentes necesidades de los niños.
      En nuestro caso, de momento no hay zona de estudio. Son demasiado pequeños, pero todo llegará.

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  6. Comparto todas las ventajas que enumeras y creo que les va muy bien dormir acompañados. Mis hijas han dormido siempre juntas y les ha ido muy bien. El único problema es para "decorar" la estancia ya que tienene gustos totalmente diferentes pero todo y eso no ha ido más allá de alguna pequeña disputa por lo demás genial!!

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    1. Jajaja lo de la decoración a medida que van siendo mayores se vuelve más personal. Los míos, de momento, no protestan, pero todo llegará jajaja

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  7. Los míos también comparten habitación por elección, de hecho nunca nos planteamos lo de habitaciones separadas. Nos parece mucho más divertido y además al ser tan seguidos ahora mismo tienen el mismo ritmo así que se acuestan y se levantan a la misma hora. Me alegro que se hayan disminuido los despertares nocturnos y los celos. Un beso!

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    1. Claro, es que tus hijos se llevan aún menos que los míos. Entre ´mis hijos hay apenas media hora de diferencia entre uno y otro, pero procuramos respetarlo. Besos!

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  8. Yo de pequeña adoraba compartir habitación,no quería estar sola. Incluso muchas noches me iba a la cama de mi hermana jaja. En cambio de mayor lo odiaba, nos pegábamos por todo, yo quería mi espacio y no quería compartirlo con ninguno de mis hermanos. Pero por ahora que son pequeños, creo que es genial que la compartan..tiempo tendrán mas adelante de pedirte otra para no matarse jaja.

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    1. Jajaja tu historia es parecida a la de mucha gente que ha compartido cuarto. Está claro que hay que tener en cuenta el paso del tiempo y que las necesidades de los niños cambian. De momento, duermen juntos. Más adelante, ya veremos.

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  9. Que bueno que todo ha salido bien, yo tambien estoy de acuerdo con los beneficios de que los ninos pequenos compartan habitacion. ya de mayores es otro tema jejeje
    besos

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    1. Sí, ha sido una suerte que saliera bien. Yo me temía lo peor. Desde luego los padres tenemos que confiar un poco más en nuestros hijos.

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