domingo, 27 de septiembre de 2015

Lecturas para el otoño

Empezamos una nueva estación y las editoriales traen nuevos títulos a las librerías, muchos muy apetecibles. Lamentablemente, con la vuelta a las rutinas, se reduce el tiempo para leer y tengo que ser muy selectiva. Ha sido difícil y el resultado final sigue siendo demasiado ambicioso. Aún así, espero arañar el tiempo necesario para leer, al menos, los libros que incluyo en esta lista, que son los que más me han llamado la atención.

jueves, 24 de septiembre de 2015

Tarta de moras con crema pastelera



Como os contaba hace un par de semanas estuvimos recogiendo moras y este año hemos hecho una buena cosecha. No sé si porque había más que otros años o porque a mi hijo mayor le ha entusiasmado tanto la actividad que puso mucho empeño en recogerlas. El caso es que hemos tenido moras para aburrir y, están tan ricas que, claro, nos las hemos comido. Ya os dejé aquí la receta de la mermelada de moras que hice y hoy os traigo la de una tarta de moras. No la había hecho nunca y me lancé a petición de mi hijo, que había visto que la abuela de Peppa Pig hacía una tarta de moras en un capítulo. Además, me explicó que era la tarta perfecta para celebrar el cumpleaños de Callie, el amigo invisible de mi hijo mayor, que casualmente, cumplía años esa misma semana. Así que me lie la manta a la cabeza y la hice: una receta sencilla, sin molde (aunque creo que la próxima vez la hago con molde, porque seguro que queda más bonita), muy similar a la tarta de manzana que hice el año pasado y que creo que, con ligeras variaciones, se puede usar para cualquier fruta. Espero que os guste. A nosotros nos encantó... y a Callie también, que se comió una buena porción después de soplar las velas (ayudado por mi hijo, claro) y de que le cantáramos el Cumpleaños feliz. Fue una celebración por todo lo alto.

domingo, 20 de septiembre de 2015

Libros para niños: "¡No, no y no!", de Mireille d'Allancé

Ya os contaba hace unos días que el comienzo escolar ha empezado bien, pero ha tenido una impredecible consecuencia: mi hijo mayor se porta fenomenal en el cole, va contento a clase y disfruta del tiempo que pasa allí, pero en casa se está portando fatal. Casualmente, en la visita quincenal a la biblioteca, hemos encontrado con un cuento idóneo para lo que está pasando. El cuento lleva por título la nueva palabra favorita de mi hijo y relata el primer día de cole de un pequeño osito con el que mi hijo se ha sentido muy identificado. ¿Creéis que vuestros peques también podrán identificarse con el pequeño Octavio?



jueves, 17 de septiembre de 2015

La vuelta al cole

En todas las casas con niños la vuelta al cole ha sido el gran hito de la última semana. Un par de días antes, yo me sumaba al equipo de malasmadres que estaba deseando que llegara el Día D. Mi hijo mayor andaba ya desquiciado e imparable. Necesitaba volver a sus rutinas y yo unas horas de descanso... para dedicárselas al pequeño, claro, no os penséis que era para irme a dar un masaje o de compras. Mi hijo mayor absorbe tanto tiempo y energías y necesita de la constante presencia del adulto, que al pequeño le deja prácticamente sin espacio propio. Terminado el veraneo, hemos sobrevivido bastante bien al tiempo de vacaciones en Madrid, a costa de mucho parque, piscina, juegos, paseos, cuentos y películas y fines de semana en el campo (que ayuda mucho a sobrellevar los días laborables), aunque la última semana empezó a hacerse muy pesada, lo reconozco. Pero por fin llegó el ansiado día, que me provocaba emociones muy distintas, porque también sentía cierto temor sobre cómo afrontaría mi hijo el inicio del curso. Fuera de casa, es un niño introvertido hasta que coge confianza y, además, está muy apegado a mí. Se enfrentaba, no sólo al comienzo de las clases, sino también a que su hermano pequeño se quedara en casa conmigo, mientras él estaba en el cole. ¿Queréis saber cómo han transcurrido estos días?

jueves, 10 de septiembre de 2015

Mermelada de moras




Los que habéis visitado mi último Miércoles Mudo, ya sabéis que este fin de semana hemos estado recogiendo moras, así que no os sorprenderá demasiado la receta de hoy. Recoger moras es una de mis actividades favoritas del mes de septiembre. Mi marido, que se hartó a recogerlas durante la infancia, dice que a él no le divierte tanto, pero como yo de niña el campo lo pisaba poco, pues me encanta y él, muy generoso, me acompaña todos los años. Pero este septiembre ha sido el mejor de todos, porque es la primera vez que mi hijo mayor participaba conscientemente de la actividad. ¿Se os ocurre algo mejor que un paseo en familia por la naturaleza, recogiendo moras (y comiéndolas, claro)? Mi hijo mayor no soltaba su cestito y quería acompañar a su padre a los zarzales más difíciles (que siempre son las que tienen las más ricas) y nos comíamos una de cada tres moras. Este año hemos recogido una buena cantidad de moras y, cuando llegaron a casa, decidí hacer por primera vez una de mis mermeladas favoritas: mermelada de moras, por supuesto. Es muy sencilla de hacer, así que os dejo la receta por si os animáis a hacerla.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Una tarde en la biblioteca

Mi hijo mayor, de 3 años, se ha estrenado como usuario de la biblioteca pública. Con su flamante carnet nuevo, muchas dudas y algo de nervios, me ha acompañado por primera vez a la biblioteca. ¿Creéis que es demasiado pronto para esta actividad? Todo depende del niño, como en casi cualquier cosa. En el caso de mi hijo mayor, al que le gustan los libros casi tanto como a mí y que ha releído hasta desgastarlos todos los libros de su pequeña biblioteca, no parecía un mal momento. ¿Queréis saber cómo resultó nuestra primera visita a la biblioteca pública?